El Gobierno de España ha aprobado el nuevo Plan Hidrológico Nacional que marca las directrices de la gestión del agua para el quinquenio 2025-2030. El plan contempla una inversión de 22.000 millones de euros y prioriza la adaptación al cambio climático.
Entre las medidas destacadas figuran la modernización de más de 800.000 hectáreas de regadíos, la construcción de nuevas infraestructuras de almacenamiento y la mejora de los sistemas de abastecimiento urbano.
El plan también incluye objetivos ambiciosos de reducción de pérdidas en las redes de distribución, con una meta del 15% de pérdidas máximas para 2030.